Casa granero moderna e independiente con techo de paja y veranda cubierta
La cubierta de paja dibuja una silueta clara sobre esta casa granero con techo de paja, separada del entorno por un volumen largo y sin añadidos. La vivienda se plantea como un solo cuerpo bajo cubierta a dos aguas, con un ritmo exterior que alterna madera y vidrio. Desde la primera vista se percibe la idea principal: una casa granero moderna independiente en la que el porche cubierto, la sala y la cocina quedan alineados en una secuencia directa.
Un volumen largo bajo una sola cubierta
La implantación recuerda a una granja alargada, pero sin recurrir a gestos decorativos. Todo queda reunido bajo un único techo inclinado, y esa longitud organiza la planta con una lectura limpia. La fachada no se resuelve como una superficie continua; se abre y se cierra con columnas de madera, vigas y paños acristalados que marcan el paso de un tramo a otro. En el conjunto, la paja suaviza la línea superior mientras la madera mantiene una cadencia precisa a lo largo del frente.
El revestimiento de padoek aparece sin tratar, colocado sobre la fachada de madera en la parte alta. Al principio conserva su color rojizo, pero el texto original señala que, con el paso de las semanas y la exposición al clima, adquiere un tono gris natural. Ese cambio forma parte de la lectura del edificio. Debajo, los grandes cerramientos de vidrio dejan ver cómo el interior se relaciona con el jardín y con las praderas que rodean la parcela.
La veranda cubierta como umbral abierto
En el lado oeste, la veranda cubierta funciona como una antesala amplia, abierta desde el suelo hasta la cumbrera. No es un mero porche; es una prolongación real del recorrido de acceso. La estructura deja ver la altura completa y permite que la luz entre por franjas, con una sensación de vacío vertical antes de entrar en la vivienda. Desde aquí se entiende mejor la proporción del volumen principal y la forma en que la casa recibe el exterior sin fragmentarse en anexos.
Las ventanales grandes de la veranda y de la vivienda prolongan la vista hacia el jardín y las praderas. En las imágenes también aparecen caminos, césped y una pequeña lámina de agua, de modo que el entorno inmediato participa en la experiencia interior. La veranda no aísla: filtra el paso entre el terreno y la sala, y coloca el paisaje al alcance visual desde el primer tramo del umbral.
Planta abierta hasta el caballete en la sala principal
Tras la veranda, la sala se abre hasta el caballete y gana una altura que se lee de inmediato. La planta abierta hasta el caballete no se usa aquí como efecto abstracto, sino como una manera de dar aire a la estancia principal y de ordenar las vistas. Tres lados del salón cuentan con marcos de aluminio anchos, y esa envolvente acristalada encuadra el jardín, los árboles altos de la parcela y las praderas más allá. En verano, esos árboles aportan sombra natural, tal como indica el proyecto.
La transición entre estar y cocinar se apoya en un mueble de interior hecho a medida con chimenea. Ese elemento no separa del todo; deja pasar la vista a ambos lados y organiza el paso hacia la cocina y hacia la entrada. La chimenea queda integrada en el volumen y, sobre ella, en la planta superior, aparece un puesto de trabajo para oficina en casa. Desde ahí, la vista baja hacia la sala y se extiende después hacia el paisaje abierto.
Un mueble que ordena sin cerrar
El mueble a medida con chimenea actúa como una pieza central entre usos distintos. A un lado queda la sala; al otro, la zona de paso hacia la cocina y el acceso. La pieza tiene suficiente presencia para marcar el recorrido, pero mantiene huecos visuales que dejan circular la mirada. Esa decisión evita los cortes bruscos y permite que el plano social se lea como una sucesión de umbrales, no como estancias aisladas. Encima, el escritorio aprovecha el dominio visual sobre el interior y el campo lejano.
La cocina mira al jardín mientras gira en torno a la isla
La cocina con isla en un espacio abierto ocupa una posición clara junto al mueble central. La isla ofrece una superficie amplia para cocinar, mientras la pared de armarios se concentra en el lado de la pieza interior. Lo interesante no es solo la distribución, sino la manera en que el cocinero trabaja con el paisaje enfrente: desde la isla se abren vistas amplias al jardín y a las praderas. La escena doméstica queda así ligada a la luz y a la profundidad del terreno, sin perder la lectura de cada zona.
Las imágenes interiores muestran también una franja de ventanas altas con lamas verticales, que acompaña la longitud de la estancia y controla la entrada de luz. El mobiliario de madera, los huecos abiertos y los planos oscuros de la zona de chimenea refuerzan la sensación de un interno construido por capas. Nada queda añadido al azar; cada frente responde a una dirección de uso y a una línea de visión.
Una fachada de madera, vidrio y ritmo vertical
El frente exterior se construye con un orden estricto de columnas y vigas de madera. Entre ellas se colocan paños de vidrio, de modo que la estructura no se oculta, sino que se vuelve legible. Sobre esa base, el revestimiento superior de padoek completa la composición con una textura más cerrada. En las fotografías, la casa aparece al atardecer con luces encendidas en el interior y en el camino del jardín, lo que resalta la relación entre las bandas de vidrio, la cubierta de paja y el trazado exterior.
Vistas desde cierta distancia, las líneas del volumen principal siguen siendo las que dominan. La casa no busca multiplicar gestos, y precisamente por eso se leen bien la longitud del cuerpo, la cubierta inclinada y la veranda abierta. El resultado depende menos de la suma de elementos que del modo en que cada pieza ocupa su lugar: paja arriba, madera en el ritmo portante, vidrio entre medias y una secuencia interior que aprovecha cada abertura.
Lo que se ve en la vivienda
- casa granero moderna independiente con cubierta de paja;
- volumen largo bajo un único tejado a dos aguas, sin añadidos;
- veranda cubierta en el lado oeste, abierta de suelo a caballete;
- salón abierto hasta el caballete con marcos de aluminio amplios;
- mueble a medida con chimenea que separa salón y cocina;
- puesto de trabajo en la planta superior sobre ese mueble;
- cocina con isla y pared de armarios integrada;
- ritmo de columnas y vigas de madera con paños de vidrio;
- revestimiento de padoek sin tratar que envejece hacia el gris natural;
- vistas hacia el jardín, los árboles y las praderas del entorno.
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