Interior de villa moderno: pared a medida con chimenea de gas, piedra natural y piscina interior
La pared a medida con chimenea de gas marca la primera imagen del interior: un plano continuo, oscuro, con huecos integrados y una línea de luz indirecta en techo que recorre el espacio sin cortar la vista. El conjunto se lee como una pieza de arquitectura interior más que como un mueble aislado. A su alrededor, la madera, el vidrio y la piedra natural construyen un recorrido sobrio, con transiciones claras entre estar, cocina, baño y zona de bienestar.
Una pared que ordena el salón
En la zona principal, la pared a medida con chimenea de gas reúne varios usos en una sola superficie. El hueco de la chimenea se integra en el paño vertical y deja junto a él un nicho para pantalla o almacenaje, de modo que la pared no se limita a enmarcar el fuego. La luz indirecta en el techo acompaña esa composición y alarga la lectura horizontal del salón. El resultado es una pieza precisa, construida desde los límites del espacio y no desde el exceso de elementos.
La presencia de madera oscura y planos lisos refuerza esa sensación de orden. No hay gestos sobrantes; el peso visual se concentra en la medida del panel, en la abertura de la chimenea y en el vacío que queda entre volúmenes. Esa claridad ayuda a que la pared a medida con chimenea de gas funcione como referencia principal del proyecto, visible desde distintos ángulos del interior y conectada con las zonas cercanas mediante el mismo lenguaje de líneas rectas y superficies continuas.
Luz indirecta y líneas limpias
La línea de luz indirecta en techo no actúa como decoración añadida, sino como una guía que dibuja el perímetro superior. En varias imágenes aparece junto a focos empotrados y planos de techo tensos, con un efecto de profundidad muy controlado. Esa combinación evita que la estancia dependa solo de un punto de luz central. El techo gana protagonismo por su borde iluminado y por la manera en que acompaña la pared a medida con chimenea de gas sin competir con ella.
Baño y zona húmeda con piedra natural
La piedra natural aparece en los ámbitos húmedos con un uso muy visible: grandes paños, un acabado mineral y superficies que absorben la luz en lugar de reflejarla en exceso. La ducha con mampara de vidrio deja ver ese material sin interrumpirlo, mientras que el tocador con piedra natural en nicho concentra el lavamanos en una cavidad limpia, casi tallada dentro del frente. Son detalles que reducen el ruido visual y permiten que cada pieza quede bien definida.
En el baño, la mampara de vidrio con marco negro introduce un trazo fino y recto que contrasta con la textura de la piedra. Ese marco no pesa; dibuja el contorno de la ducha y separa las funciones sin cerrar la estancia. La combinación de vidrio transparente, perfiles oscuros y superficie pétrea da como resultado una lectura muy nítida del espacio. La ducha con mampara de vidrio se entiende así como un plano de uso, no como una cabina independiente añadida después.
El nicho del tocador como pieza medida
El tocador con piedra natural en nicho destaca por la forma en que hunde el lavabo en la pared y deja a la vista un borde suficiente para sostener el conjunto. No hay una composición recargada alrededor; la fuerza está en la profundidad del hueco y en la continuidad del revestimiento. Esa solución conecta con el resto del interior, donde las divisiones de vidrio con marco negro y los planos oscuros también buscan delimitar sin fragmentar. Cada apertura tiene una función clara y una medida visible.
Cocina con isla y lámparas colgantes
La cocina con isla y lámparas colgantes introduce otra cadencia. La isla se coloca como centro de trabajo y reunión, con una presencia horizontal que contrasta con los paños verticales del resto del proyecto. Sobre ella, las lámparas colgantes caen con una geometría precisa y marcan el área de uso sin saturarla de brillo. La lectura del espacio sigue siendo tranquila, pero aquí el foco está en la mesa de trabajo, en el plano de la encimera y en la relación directa con la luz.
El suelo de dibujo marcado, visible en la zona de cocina, aporta una capa más al conjunto y refuerza la transición entre superficies lisas y materiales con veta. La isla no se presenta como objeto suelto, sino como parte de una secuencia espacial que enlaza con el resto del interior mediante los mismos tonos contenidos. La cocina con isla y lámparas colgantes se vuelve entonces un punto de pausa dentro del recorrido, apoyado por un techo ordenado y por la claridad de los volúmenes cercanos.
Divisiones de vidrio con marco negro entre estancias
Las divisiones de vidrio con marco negro aparecen como un recurso constante para separar sin aislar. En lugar de levantar muros opacos, el proyecto usa perfiles finos y paneles transparentes que dejan pasar la luz y mantienen la profundidad visual. Ese gesto es especialmente útil en un interno con tantos materiales densos, porque aligera la composición y permite que la mirada atraviese varias estancias de una sola vez. El negro del marco introduce un contorno firme, casi gráfico, dentro de una base cálida y mineral.
Este tipo de cerramiento también ayuda a ordenar la relación entre oficina, pasos y zonas de estar. La mampara de vidrio con marco negro no se limita a dividir; define umbrales y mantiene la continuidad de los ejes visuales. En las imágenes, los perfiles verticales coinciden con la lógica de las carpinterías y con otros encuentros rectos del interior, de manera que el conjunto no se dispersa. Todo gira en torno a piezas medidas, líneas visibles y materiales que dejan clara su función.
Una piscina interior detrás de grandes paños de vidrio
La piscina interior con paneles de vidrio amplía el alcance del proyecto hacia la zona de bienestar. El agua aparece junto a grandes superficies transparentes que abren la vista y multiplican la profundidad del espacio. En torno a la piscina, la piedra y el vidrio trabajan como dos caras del mismo ambiente: una más pesada, asentada sobre el suelo; la otra ligera, capaz de abrir la estancia hacia el exterior visual del edificio. Esa relación hace que la zona wellness no quede escondida, sino integrada en la secuencia general.
Las imágenes muestran también un tratamiento del techo y de las paredes que mantiene el mismo control que en el salón y el baño: líneas limpias, iluminación medida y materiales que responden bien a la proximidad del agua. La piscina interior con paneles de vidrio no se presenta como un añadido escénico, sino como una extensión del proyecto interior, conectada por la misma sobriedad cromática y por el uso repetido de vidrio, piedra natural y madera oscura.
Un interior donde cada frente tiene una función visible
Lo más llamativo del conjunto es la manera en que cada frente resuelve algo concreto. La pared a medida con chimenea de gas concentra el salón; la ducha con mampara de vidrio y el tocador con piedra natural en nicho organizan las zonas húmedas; la cocina con isla y lámparas colgantes fija el centro de trabajo; las divisiones de vidrio con marco negro mantienen el paso abierto; y la piscina interior con paneles de vidrio lleva ese lenguaje a la zona de bienestar. No hay elementos aislados, sino piezas que se responden entre sí con la misma precisión material.
Ese criterio se percibe en la secuencia completa del interior: techos con líneas de luz indirecta, perfiles negros, piedra de aspecto mineral y madera en planos amplios. Cada gesto tiene escala propia y, al mismo tiempo, participa de una lectura unitaria del proyecto. La pared a medida con chimenea de gas vuelve a ser el ancla visual, pero su valor aumenta porque dialoga con los otros espacios visibles. Así, el interior se construye desde el detalle medido y desde la relación entre superficies, no desde la acumulación de recursos.
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