Residencia urbana doble con interior a medida y mucha luz
La residencia urbana doble con interior a medida se organiza alrededor de una secuencia clara: entrada, distribuidor, comedor y una gran zona de estar abierta donde la luz entra desde varios frentes. La vivienda reúne cuatro dormitorios y reparte sus piezas con puertas correderas, paneles de madera y superficies lisas que dejan pasar la luz sin perder separación entre ámbitos. Desde el salón, la vista se abre hacia una logia o balcón ancho, y esa relación con el exterior marca el ritmo del resto del interior.
Un salón abierto que recibe la luz por la logia
El salón ocupa el centro visual de la casa. Un muro de ladrillo aparece como fondo en una de las zonas de estar y contrasta con los paramentos claros, los marcos de madera y una gran abertura hacia el balcón. La estancia no se cierra sobre sí misma: la entrada de luz se prolonga desde la ventana hasta el mobiliario empotrado y la pared de televisión enmarcada. La sala abierta con mucha luz natural gana profundidad gracias a esos cambios de material, que ordenan el espacio sin dividirlo de forma rígida.
La logia o balcón con entrada de luz actúa como prolongación de esa sala. No se presenta como un añadido aparte, sino como una franja luminosa visible desde la zona de estar y desde la cocina-comedor. Las cortinas suavizan el borde de la ventana, mientras el pavimento exterior y la carpintería generan una transición limpia entre interior y exterior. Ese frente amplio ayuda a que la residencia no dependa de un solo punto de iluminación, sino de una secuencia de aperturas que atraviesa la planta.
Puertas correderas de madera con vidrio esmerilado para separar sin cerrar
Dos grandes puertas correderas de madera con vidrio esmerilado permiten modificar la relación entre salón y comedor. Cuando se deslizan, dejan que cada ambiente funcione por separado; cuando quedan abiertas, la circulación se hace continua y la luz se extiende de una zona a otra. El vidrio mate filtra la vista y evita una separación dura. La madera, por su parte, aporta peso visual y da presencia a una solución que no depende del adorno, sino del movimiento y de la escala del panel.
En el comedor, esa misma lógica de cerramiento móvil mantiene la lectura del conjunto. La pared de madera de suelo a techo retoma el patrón de hojas que aparece en el filtro de la entrada, mientras la estancia se vincula al salón a través de vacíos y transparencias. La casa usa pocos gestos, pero los repite con intención: una abertura, una celosía, una hoja corredera. Así, el recorrido entre las piezas nunca se vuelve brusco.
La entrada como filtro entre calle y comedor
El vestíbulo funciona como una cámara intermedia. La partición está resuelta con un patrón de hojas cortado a láser, y esas vacantes dejan pasar la luz natural que llega desde la sala principal. Desde el lado del comedor, el dibujo se lee sobre una superficie de madera completa, de suelo a techo. El efecto depende del espesor del tabique y de la dirección de la luz, no de un gesto decorativo aislado. La residencia urbana doble con interior a medida encuentra ahí una de sus piezas más precisas.
Armarios empotrados y soluciones a medida en los dormitorios
La organización de los dormitorios se apoya en armarios empotrados y soluciones a medida que liberan superficie útil. En la suite principal, parte del almacenamiento se integra en la habitación contigua, de modo que el dormitorio gana amplitud sin cambiar la lógica general de la planta. Los frentes lacados en brillo incorporan tiradores de madera hechos a mano y empotrados en la propia puerta. Un espejo con luz refleja el día y suma claridad a la estancia, sin depender solo de la ventana.
La segunda habitación principal usa otro recurso: el almacenaje queda oculto bajo la cama y tras paneles espejados. Esa elección hace que el suelo gris parezca continuar bajo el mueble, como si la cama flotara con menos peso visual. El cabecero, resuelto con cuadrados iguales, alterna la dirección de la veta de la madera. El resultado no busca contraste llamativo, sino una superficie rítmica que ordena el fondo del dormitorio.
Baño principal con mármol gris, brillo blanco y madera oscura
En el baño principal, el material manda. El mármol gris italiano enmarca el nicho del mostrador y vuelve a aparecer alrededor del espejo con iluminación incrustada. En el suelo, las baldosas de madera oscura dialogan con los azulejos de pared blanco brillo, de manera que la estancia alterna reflejo, veta y piedra sin perder claridad. El baño sigue la misma línea que el dormitorio principal: ambos se entienden como una sola experiencia espacial, con materiales que se prolongan de una pieza a otra.
Las hornacinas del lado izquierdo también reciben ese borde de mármol gris, y esa repetición marca el contorno del almacenaje y de la zona de lavabo. La luz integrada junto al espejo no se limita a iluminar el rostro; también recoge el veteado del mármol y la superficie brillante de las paredes. En lugar de un baño ornamental, aparece un espacio donde cada remate tiene un uso visible. El baño con nicho de mármol e iluminación se apoya en ese detalle constante.
Una ducha marcada por el patrón y los focos LED
La zona de ducha se distingue por un panel con un patrón cuadrado sutil, reforzado por focos LED que rasgan la superficie con una luz puntual. El dibujo no busca protagonismo, sino una textura tenue que se percibe al acercarse. Entre el vidrio, la cerámica y la iluminación dirigida, la ducha queda definida por planos limpios y por un control exacto de la luz. Ese tratamiento encaja con el resto del baño, donde las juntas, los bordes y las aristas se mantienen muy legibles.
Los materiales refuerzan esa lectura. Los azulejos de pared blanco brillo devuelven la luz, mientras la zona de la ducha concentra una capa más táctil gracias al panel con patrón. El contraste no es fuerte, pero sí suficiente para separar usos y dar profundidad al conjunto. Es una solución precisa para un baño con nicho de mármol e iluminación y para una zona de ducha con panel con patrón y focos LED que no depende de ornamento adicional.
Un dormitorio infantil con curvas, nichos y piezas integradas
La habitación del hijo introduce un gesto más suave: un panel de techo curvo desciende a ambos lados del muro y conecta una repisa para televisión con el escritorio. Ese mismo material se repite en la mesa de trabajo, lo que hace que el conjunto se lea como una sola pieza continua. Los nichos integrados ofrecen espacio para libros y objetos, sin añadir muebles sueltos que fragmenten la pared. Un alfombra azul y una silla de diseño gris cierran la escena con dos elementos bien medidos.
En esta estancia, la curva del techo no funciona como capricho formal. Guía la mirada hacia el escritorio y hacia la zona de descanso, y a la vez mantiene despejada la parte superior del muro. El panel crea un borde visual que acompaña el recorrido de la habitación. Frente a los dormitorios principales, más cerrados y serenos, aquí aparecen líneas más flexibles, pero la lógica sigue siendo la misma: piezas a medida que encajan con el uso real del espacio.
La madera como hilo conductor entre salas, filtros y almacenaje
La vivienda insiste en una misma familia de acabados: madera, blanco, gris y un azul que aparece en textiles y acentos puntuales. En la sala de estar, la madera enmarca la pared de televisión y las carpinterías correderas; en la entrada, dibuja el panel de hojas; en los dormitorios, resuelve armarios, cabeceros y techos curvos. El conjunto no se apoya en grandes gestos, sino en piezas repetidas con distinta función. Esa continuidad material sostiene la residencia urbana doble con interior a medida y da claridad a cada transición.
También hay un uso muy concreto de la luz. Se filtra a través del vidrio esmerilado, rebota en los frentes lacados, atraviesa las aberturas de la celosía y se concentra en los puntos LED del baño. No es una luz uniforme, sino una luz repartida por superficies distintas. Por eso la casa cambia de carácter según el recorrido: más abierta en el salón, más contenida en el dormitorio principal, más precisa en la ducha y más gráfica en el vestíbulo. La secuencia entera queda unida por decisiones de carpintería y por detalles hechos a medida.
Want to see more of LMC Architecten? View the page of LMC Architecten for even more great projects and company information.







