Reforma de baño con bañera exenta y doble lavabo
La bañera exenta marca el ritmo de un baño principal de 15 m² donde la luz entra sin obstáculos y deja leer cada superficie. La reforma de baño con bañera exenta se resuelve aquí con una paleta serena de blanco, negro y arena, y con piezas sanitarias que ocupan el espacio sin recargarlo. Desde el dormitorio principal se accede directamente a esta estancia de planta superior, pensada como una pieza clave dentro de la vivienda reformada.
Un interior que conserva el carácter de la casa
La intervención mantiene el lenguaje regional de la vivienda y lo combina con gestos más contenidos en el interior. Los marcos de ventana oscuros, las persianas y el revoco blanco sostienen una imagen reconocible desde la calle, mientras que dentro predominan los planos limpios y las transiciones suaves entre habitaciones. Esa tensión entre lo existente y lo renovado no se subraya con gestos espectaculares; aparece en los huecos, en la continuidad de los pavimentos y en la forma en que la luz recorre las estancias.
La paleta neutra se repite con disciplina: blanco en las superficies principales, negro en los remates y arena en los fondos más cálidos. Ese baño color arena no busca protagonismo por contraste, sino por la manera en que recoge la luz y la devuelve con menos dureza. El resultado es un interno que se lee con calma, pero con suficientes variaciones de material y tono como para evitar la monotonía.
La reforma de baño con bañera exenta como pieza principal
En la planta superior, el baño principal se convierte en el espacio más preciso del conjunto. Los 15 m² permiten organizar la estancia con aire alrededor de la bañera y con una zona de lavabo clara, donde el doble lavabo baño aporta uso diario sin ocupar visualmente más de lo necesario. La bañera exenta queda aislada frente a la carpintería, acompañada por una luminaria de techo que baja la escala del recinto y centra la mirada en su contorno.
La grifería y los lavabos aparecen en la imagen con un dibujo redondo y suave, casi doméstico en su lectura, pero resuelto con la limpieza de un baño de lujo mediterráneo. El mueble bajo se integra en una pared clara y una gran superficie de espejo amplifica la presencia de la luz. En lugar de competir entre sí, bañera, lavabos y espejo se reparten el plano y dejan respiración a los bordes de la habitación.
Lavabos dobles y espejo de esquinas redondeadas
El detalle del lavabo confirma el tono del proyecto. Dos cuencos circulares se apoyan sobre una pieza continua, mientras el espejo de esquinas redondeadas suaviza la geometría recta del resto de la estancia. Ese gesto evita la rigidez y hace que la reforma de baño con bañera exenta tenga una lectura más amable, sin perder precisión. Las tomas y los acabados visibles se integran con discreción, de modo que el conjunto se percibe ordenado y legible.
La escena no depende de ornamentación. Depende de la proporción entre el vacío y los objetos, del peso visual de la bañera frente al fondo claro y de la manera en que el mobiliario de lavabo se alinea con el espejo. El baño principal funciona así como un espacio de paso lento, en el que cada elemento está colocado para dejar aire alrededor y para aprovechar la entrada de claridad desde el exterior.
Puertas correderas grandes y una lectura continua del exterior
Las puertas correderas grandes y las superficies acristaladas abren la casa hacia la terraza y el jardín. Esa relación entre dentro y fuera aparece tanto en las zonas de estar como en los dormitorios, donde los marcos oscuros recortan las vistas y ordenan la luz. El vidrio no actúa como fondo neutro; enmarca la vegetación, la piedra y el movimiento del día, y convierte cada estancia en un lugar atravesado por el exterior.
En una de las imágenes, la sala se prolonga hacia una terraza cubierta con una puía de grandes paños deslizantes, mientras otra toma muestra la cocina con isla y el volumen alto de mobiliario técnico al fondo. Esas aperturas refuerzan la sensación de casa habitada por el paisaje, no aislada de él. La arquitectura interior se entiende mejor precisamente ahí: en la continuidad entre el pavimento, las carpinterías y las vistas al jardín.
La cocina con isla dentro de la misma secuencia espacial
La cocina con isla aparece con un tablero oscuro y líneas rectas que dialogan con los marcos de ventana. No interrumpe la lectura del conjunto; la prolonga. La isla central organiza la estancia y deja libre el perímetro, mientras la pared de armarios altos concentra el almacenaje en un único frente. La presencia de la luz natural sobre las superficies claras y el fondo de huecos acristalados refuerza una relación directa entre cocinar, comer y mirar hacia fuera.
Vista junto al resto de la vivienda, la cocina confirma el tipo de reforma planteada: una casa donde los elementos funcionales no se esconden, pero sí se afinan. El negro del sobre, la madera del suelo y las carpinterías oscuras sostienen una escena contenida, muy distinta de la acumulación decorativa. Todo se apoya en planos limpios y en una composición fácil de leer desde cualquier ángulo.
Jardín con piscina, terrazas y vegetación variada
En el exterior, el jardín con piscina aporta otra escala al proyecto. El vaso queda rodeado por una playa pavimentada y por pasos de piedra que atraviesan la zona verde, donde aparecen palmeras y otras especies de follaje más ligero. Las terrazas amplias rodean la vivienda y crean lugares de estancia distintos según la orientación y la sombra disponible. No hay un único punto de vista; el recorrido cambia con la posición del sol y con la relación entre agua, pavimento y vegetación.
La imagen exterior no funciona como simple telón de fondo para el interior. Las ventanas, las persianas y los huecos generosos hacen que el jardín forme parte de la experiencia de las habitaciones. Desde el dormitorio o desde la sala, la casa deja ver el borde de la piscina, el verde denso y las superficies minerales de la terraza. Esa secuencia sostiene toda la reforma: preservar el carácter de la vivienda y dejar que la luz, la piedra y el vidrio trabajen juntos sin ruido añadido.
El conjunto se lee como una renovación de vivienda familiar donde las decisiones más visibles están en los detalles de uso diario: una bañera exenta, un doble lavabo, grandes aperturas y una relación clara con el jardín. La reforma de baño con bañera exenta resume bien esa intención, porque condensa en una sola estancia la idea general del proyecto: orden, luz y una presencia material muy medida.
La casa, finalmente, no se presenta como un objeto aislado sino como una secuencia de espacios conectados por huecos amplios, carpinterías oscuras y una paleta de arena, blanco y negro. El resultado se sostiene en lo que se ve: la bañera frente al vidrio, el lavabo doble bajo el espejo, la isla de cocina, la terraza con la piscina al fondo y una vegetación que acompaña el perímetro de la parcela.
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